La modernización del sistema de identificación ganadera en Argentina es una realidad. Sin embargo, ante la circulación de información fragmentada, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el SENASA han salido a unificar criterios y llevar un mensaje de calma a las zonas ganaderas de todo el país: desde la Pampa Húmeda hasta el NEA y NOA.

La implementación de la trazabilidad electrónica, basada en la Resolución 841/2024 del SENASA, no busca sobrecargar al productor, sino simplificar la gestión y abrir nuevas puertas en los mercados internacionales.

¿Qué es lo que realmente cambia?

Según declaraciones del Med. Vet. Federico Rivero (INTA), especialista en la materia, el foco está puesto en la "transición ordenada". Estos son los puntos clave que rigen para todo el territorio nacional:

1. Alcance: Solo para la nueva generación

La obligatoriedad de utilizar dispositivos electrónicos alcanza únicamente a los terneros y terneras nacidos a partir de 2025.

Dato Clave: Los animales adultos o nacidos antes de esa fecha que ya cuenten con su identificación tradicional (caravana visual) no tienen obligación de ser reidentificados. Podrán continuar y finalizar su ciclo productivo con el sistema actual.

2. El "Binomio" Oficial

Para los nacidos en 2025, el animal debe salir del campo de origen con el binomio oficial:

  • Oreja derecha: Caravana electrónica (botón RFID).

  • Oreja izquierda: Caravana visual (tipo tarjeta). Ambas llevan el mismo número de CUIG y número individual, garantizando la correlación total entre el chip y la vista del operario.

3. El productor NO necesita lector electrónico

Este es el punto que más tranquilidad lleva al campo. El INTA aclara que el productor primario no está obligado a comprar bastones lectores ni a realizar el registro electrónico inicial (TRI).

  • El productor cumple con su parte al colocar las caravanas.

  • La tarea de lectura y el trámite de identificación individual corresponden al primer receptor del animal (ya sea una feria, un feedlot o el frigorífico).

¿Por qué este cambio beneficia a la ganadería argentina?

El mensaje del INTA es claro: esta tecnología no es una traba, sino una herramienta de competitividad. El uso de microchips permite:

  • Eliminar errores de transcripción: Al no depender de la lectura visual a distancia, se reducen los errores en las actas de movimiento.

  • Mejorar la gestión interna: Quienes decidan adoptar el lector (por elección propia, no por obligación) podrán llevar pesadas y registros sanitarios individuales de forma automática.

  • Exigencias internacionales: Los mercados de exportación más rentables demandan cada vez más precisión sobre el origen de la proteína animal.

Conclusión: Ordenarse para seguir produciendo

La transición hacia la trazabilidad electrónica en Argentina está diseñada para ser un paso natural y no un obstáculo económico. El mensaje para el ganadero hoy es: cumplir con lo básico (identificar a los nacidos en 2025) y seguir produciendo. La convivencia de sistemas (analógico y electrónico) está garantizada para que nadie deba realizar inversiones forzadas ni trámites innecesarios en la manga.


Fuentes oficiales consultadas:

  • Resolución 841/2024 - SENASA (Sistema Nacional de Identificación Bovina).

  • Informes técnicos de Federico Rivero, Med. Vet. de INTA Balcarce.

  • Comunicados oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.